La transición

En 1923 y con tan solo 56 años, fallece don Eliodoro, dando paso a una nueva etapa en la vida de Ponche Crema. Su viuda, doña Juanita González de González y sus hijos se hacen cargo de la empresa, pasando a ser los garantes de la fórmula secreta. Transcurren 23 años durante los cuales se consolida la marca. En 1946, la empresa da pasos hacia su modernidad, al establecerse una alianza comercial entre los herederos de don Eliodoro y la empresa H. L. Boulton, un grupo especializado en el mercado licorero, con la participación de los prestigiosos inversionistas Francisco Monteverde, John P. Phelps y Jorge Pantin Tovar. Esta asociación sin precedentes en el mundo empresarial venezolano, serviría para catapultar el producto y la empresa hacia niveles de producción y comercialización jamás alcanzados.

Se establece la primera planta industrial de Ponche Crema en Antímano, se adquieren maquinarias y equipos de la más alta tecnología de la época, se contrata personal calificado y la firma Eliodoro González P. Sucesores se transforma en Compañía Anónima Ponche Crema, Sucesora de Eliodoro González P. Sucesores.